30 mar 2025
Washington aprueba un arancel al sector del automóvil
Nuevo capítulo en la agresiva política comercial adoptada por la administración de Donald Trump.
El 26 de marzo Estados Unidos anunció la imposición de un arancel del 25% a los automóviles importados, así como a determinados componentes (motores, transmisiones y sistemas eléctricos), con el objetivo de impulsar la producción local. El arancel a los vehículos entrará en vigor el 3 de abril, mientras que el de los componentes comenzará a aplicarse un mes después. Washington ha establecido dos exenciones para los vehículos importados de Canadá y México: no sé aplicará al contenido estadounidense, ni a las piezas que cumplan con el tratado de libre comercio (T-MEC). En cualquier caso, esta medida supone un severo revés para México. Las exportaciones de vehículos a Estados Unidos (alrededor de tres millones de unidades al año) representan cerca del 4% de su PIB. También constituye un importante desafío para la Unión Europea, especialmente para Alemania, cuyas ventas de automóviles al país norteamericano ascienden a 25.000 mill.$. Algunos estudios publicados en los últimos días han cuestionado la efectividad de estas medidas. Apuntan que el impacto real sobre la producción norteamericana podría ser muy limitado. Por un lado, por la inelasticidad de la demanda de buena parte de los coches importados de Reino Unido y Alemania, en muchos casos vehículos de alta gama difícilmente sustituibles. Y, por otro lado, por la considerable ventaja competitiva en costes de algunos de los países, como México, donde los salarios representan una décima parte del promedio de Estados Unidos. Asimismo, no se puede descartar la posibilidad de que las divisas de las economías más expuestas, como Canadá y México, se deprecien en los próximos meses; algo que, de materializarse, mitigaría el efecto de los aranceles.