18 Oct 2026
Incentivos arancelarios para retener y atraer producción automotriz
El Gobierno de Claudia Sheinbaum ha aprobado un incentivo para atraer nuevas líneas de producción de automóviles a México.
El decreto, publicado el 13 de octubre, reduce temporalmente a 0% durante cinco años el arancel del 10% aplicable a determinadas partes y componentes importados para el ensamblaje de vehículos. La medida está muy acotada: solo podrán beneficiarse 11 fabricantes que ya cuentan con instalaciones productivas en el país y deberán cumplir requisitos de producción, trazabilidad y control de las importaciones.
La iniciativa busca aprovechar el nearshoring para relocalizar líneas productivas hacia México y aumentar progresivamente el contenido nacional. El propio Gobierno ha citado como ejemplo el traslado desde China de dos líneas de General Motors. La relevancia de la medida es elevada por el peso de la automoción en la economía mexicana (alrededor del 4%-4,5% del PIB y cerca de una quinta parte de la actividad manufacturera) y llega además en plena revisión del T-MEC, con las reglas de origen y la integración de las cadenas norteamericanas en el centro del debate.
El trasfondo es más amplio: México intenta consolidarse como uno de los principales beneficiarios de la relocalización de cadenas hacia Norteamérica, en un momento en que Washington busca reducir la dependencia directa de China y reforzar el contenido regional de la producción. El reto será atraer nuevas líneas sin quedar reducido a operaciones de ensamblaje con poco valor añadido y preservar, al mismo tiempo, su acceso preferencial al mercado estadounidense.