12 Apr 2026
Negociaciones de paz estancadas
En un alarde de despliegue diplomático sin precedentes, Pakistán ha consolidado su papel como el mediador central de Asia al gestionar simultáneamente dos frentes bélicos de alta intensidad: por un lado, ha logrado mediar un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, invitando a ambas potencias a la cumbre en Islamabad del pasado 10 de abril, y, por otro, el gobierno de Shehbaz Sharif confirmó su participación en conversaciones de paz con los talibanes de Afganistán en Urumqi, China.
No obstante, los avances en las negociaciones para poner fin definitivo al conflicto con Afganistán se mantienen bajo una tensa incertidumbre tras la advertencia del ejército paquistaní de que no detendrá sus operaciones militares hasta que se garantice el fin del uso de suelo afgano por parte de milicias insurgentes. Si bien ambas partes se han comprometido con la mediación de China a no agravar la escalada y los talibanes han calificado las negociaciones de "útiles", el estamento militar de Islamabad mantiene la guardia alta ante el uso de drones afganos que han alcanzado incluso las cercanías de la capital paquistaní, evidenciando que la paz en la región depende de un difícil acuerdo entre las exigencias de seguridad de Pakistán y la soberanía de un Afganistán que se niega a ser responsabilizado por la insurgencia interna de su vecino.