14 Jun 2026
Menos crecimiento y menos margen ante el shock energético
Según las Perspectivas Económicas publicadas en junio por la OCDE, América Latina afronta una nueva desaceleración económica: el crecimiento de las siete principales economías de la región pasaría del 2,2% en 2025 al 1,7% en 2026, antes de volver al 2,2% en 2027.
La región llega a este episodio con mejores defensas que en crisis anteriores, gracias a que, con carácter general, los bancos centrales tienen mayor credibilidad, los regímenes monetarios son más flexibles y los sistemas financieros más sólidos. Pero el conflicto en Oriente Medio ha empeorado el escenario externo al encarecer la energía, los alimentos y los fertilizantes, lo que presiona la inflación al alza, debilita la inversión y reduce el margen para bajar tipos.
Por otra parte, la capacidad de respuesta fiscal para compensar esa desaceleración también es más reducida. La OCDE advierte de que aplicar subsidios generalizados puede resultar caro y poco eficiente y, además, son difíciles de retirar, por lo que recomienda que las ayudas sean temporales y se dirijan a los hogares y sectores más vulnerables. A medio plazo, la organización recomienda una agenda centrada en mejorar el entorno de negocios, reducir las trabas administrativas, facilitar el comercio, reforzar la integración regional y atraer inversión. También subraya la necesidad de promover marcos regulatorios estables, mejores infraestructuras y una mayor seguridad energética para aprovechar las ventajas de la región en renovables y minerales críticos.